Tras
leer el artículo de Tómas Llorens ”La secesión del arte contemporáneo”
publicado en el periódico “El País”, han vuelto a resurgir en mi cabeza
preguntas o cuestiones que debatimos día a día como ¿Cuál es el valor del
arte?, ¿quién pone esos precios tan desorbitados hoy en día a las obras de
arte?, ¿quién dice que un artista es un artista? y sobretodo ¿el arte solo lo
podemos encontrar en las galerías, ferias y museos? Todas estas
preguntas son las que durante años se debaten encontrando diversas respuestas,
cada persona con una opinión diferente.
Llorens
tras algunos ejemplos como el del museo de Benesse en Naoshima, una isla que ha
llegado a convertirse en un pequeño lugar de gran belleza para el arte, hace
que nos cuestionemos ¿quién puede acceder
a estas obras de arte?, obviamente las obras que se encuentran en el hotel
museo de Naoshima no están al alcance de todos, pero esto no solo ocurre en
este lugar si no en la mayoría de lugares que contienen arte en sus
instalaciones. Por lo tanto es cierto que el arte está más al alcance de las
personas adineradas, pero también he de decir que no solo el arte si no muchas
cosas más son las que están solo al alcance de unos pocos. Pues en el momento
que algo, da igual lo que sea, ropa, coches, joyas, casas… tienen un cierto
nombre, una marca, o algo reconocido mundialmente el precio se eleva cada vez
más.
Un gran ejemplo que hemos podido ver hace poco
es ARCO una de las ferias de arte contemporáneo más importante, una feria que
se organiza durante cinco días y de los cuales uno de estos días está totalmente
reservado para la gente VIP. Esta gente VIP no paga su entrada está totalmente
invitada a estas instalaciones y tienen todo cuanto gusten al alcance de sus
manos. Muchos de ellos compran obras simplemente por el hecho de que lo haya
ejecutado cierto artista con cierto nombre y otros solo van para las fotos de
prensa, pues es imposible ver esta feria en tan solo media hora. El resto de
los días es para la gente “normal”, personas que se dedican al arte, que cursan
carreras de arte… pero la diferencia es que estas personas en las que yo por
supuesto me incluyo tienen que pagar su entrada, una entrada con un precio
desorbitado bajo mi punto de vista, como ya dije en mi entrada anterior.
Entiendo
que los museos y las ferias necesiten poner un valor a lo que nos ofrecen, pero
es cierto que en algunas ocasiones o en la gran mayoría los precios son excesivos,
sobre todo cuando en un mismo museo tienes que pagar hasta tres veces en el
mismo día para poder ver las diferentes exposiciones temporales que alberga en
su interior.
También
es cierto que a veces nosotros mismos nos encerramos en que tan solo es arte las
obras de un artista consagrado o lo que tan solo se encuentran dentro de ferias
aunque no conozcamos ni a los artistas que están en ella, y esto no es así. El
arte está por muchos sitios, hay o existen más ARTISTAS de los que nos enseñan
en los colegios, institutos y la Universidad. Si bien es verdad que el único arte
que está valorado es el que se encuentra en estas instituciones, no nos podemos
olvidar que el arte menos valorado sigue siendo arte y que en ocasiones es aún
mejor, pues el arte que se valora en la actualidad bajo mi punto de vista es absolutamente
homogéneo, un periodo más dentro de este mundo.
Un
saludo. María Núñez.
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